martes, 15 de enero de 2013

Uso de los términos Sonata, concierto y Sinfonía en el siglo XVII.


En la época barroca, el término sonata se utilizó con relativa libertad para describir obras reducidas de carácter instrumental, por oposición a la cantata, que incluía voces. Sin embargo, la sonata barroca no está definida por una forma específica de su argumento musical.

Sonata de cámara, muestra

Sonata da chiesa( estilo y estructura)
Trio Sonata, sonata acompañada.


En la época de Arcangelo Corelli se practicaban dos formas bajo el nombre de sonata: la sonata da chiesa (sonata de iglesia), habitualmente para un instrumento que llevaba la melodía (violín o flauta) y un bajo continuo (que en el caso de la sonata da chiesa era tocado por la tiorba o el órgano), compuesta habitualmente por una introducción lenta, un allegro a veces fugado, un cantabile y un final enérgico, en forma de minuet o de giga; y la sonata da camera, compuesta de variaciones sobre temas de baile, que desembocaría en la suite o partita En el caso de las sonata da camera, el bajo continuo es interpretado por el clavicordio, regularmente. Sin embargo, ambas formas se combinaban libremente, y no sería hasta la época de Johann Sebastian Bach y Georg Friedrich Händel en que la forma de la primera adquiriría cierta estabilidad. Entre las obras de Domenico Scarlatti y Domenico Paradisi, por ejemplo, se encuentran cientos de obras llamadas sonatas compuestas en solo uno o dos movimientos, muchas veces de gran vigor y complejidad de ejecución. La mayoría de estas sonatas están compuestas, como ya se dijo, para flauta o violín, con el bajo a cargo de la viola da gamba y el clavecín, aunque existen multitud de sonatas para viola da gamba sola, y también para clavecín solo, pues tanto la viola como el clavecín pueden tocar su propio acompañamiento.

A principios del período barroco fue muy popular la sonata a tre, que nada tiene que ver con el trío de la época posterior a Haydn.la sonata a tres, dos violines cantan la melodía, y un tercer instrumento toca el bajo (podría ser el clavecín, el laúd, la tiorba, la viola da gamba, el violonchelo, etc.)


Sonata da Chiesa, ejemplo.

Concierto y Concerto Grosso italianos: Estilo y estructura de sus movimientos.


Italia mantenía desde hacía siglos un contacto constante con los restantes países europeos por lo que a música respecta: de todas partes llegaban a la península italiana músicos y compositores del Norte deseosos de aprender las últimas novedades del que entonces era el primer país musical de Europa.

A quienes no podían desplazarse a Italia, les quedaba el recurso de conocer estos avances mediante las partituras impresas en Venecia o en otras ciudades europeas, especialmente en Amsterdam. Esta intensa corriente cultural explica cómo se difundieron con tanta rapidez los nuevos modelos de música instrumental por los principales países europeos: la forma del concertó grosso y la del concierto irrumpieron en los círculos musicales más destacados casi simultáneamente y contribuyeron a modificar el panorama musical europeo en pocos años. Un magnífico ejemplo de cuanto acabamos de decir lo constituyen las figuras, tan distintas, pero paralelas, de Handel y Bach.


El concerto grosso (plural concerti grossi) (italiano para gran concierto) era una popular forma de música barroca usada por un conjunto musical que generalmente tenía de cuatro a seis movimientos, en los cuales el material musical era pasado entre un pequeño grupo de solistas (un concertino) y una orquesta completa (el tutti). Los compositores franceses, en cambio, preferían oponer al conjunto orquestal un pequeño trío de vientos, que continuaría en el tercer movimiento (scherzo) de la sinfonía clásica.

Dicha forma fue desarrollada probablemente cerca de 1680 por Alessandro Stradella, quien parece haber escrito la primera pieza de música en la cual un "concertino" y un "ripieno" son combinados en la forma tan característica, a pesar de que no usó el término "concerto grosso". El primer compositor mayor del llamado concerto grosso fue el amigo de Stradella, Arcangelo Corelli. Luego de la muerte de Corelli, se publicó una colección de doce piezas compuestas por él (presumiblemente, los movimientos fueron seleccionados individualmente de un trabajo más grande) y prontamente se propagó a través de Europa. Compositores tales como Francesco Geminiani y Giuseppe Torelli escribieron concerti en el estilo de Corelli, quien también tuvo una fuerte influencia en los de Antonio Vivaldi. El número de movimientos que suele tener el concerto grosso es de tres, según la fórmula preferida por este compositor ya nombrado: rápido-lento-rápido.

En los días de Corelli, se distinguían dos formas distintas del concerto grosso: el concerto da chiesa (concierto de iglesia) y el concerto da camera (concierto de cámara). El primero era más formal y generalmente sólo alternaba entre movimientos largo o adagios (lentos) con allegro (rápidos), mientras que el último tenía más el carácter de una suite, siendo introducida por un preludio e incorporando varias formas de danzas populares en aquellos días. Dichas distinciones se difuminaron posteriormente.

Los concertino de Corelli consistían en dos violines y un violonchelo, con una orquesta de cuerdas haciendo las veces de ripieno, ambos acompañados por un bajo continuo. Se cree que este último era realizado en el [órgano (instrumento)|órgano] en los días de Corelli, especialmente en el caso de un concerto da chiesa, pero en las grabaciones modernas son mayormente exclusivas las realizaciones en clave (clavicémbalo).

Concerto Grosso, ejemplo en la autoría de Vivaldi

Música de Giovanni Battista

Domenico Scarlatti y sus famosas sonatas

Gabrielli y su música

Torelli

Corelli

Fuentes:
www.es.wikipedia.org/wiki/Sonata
www.es wikipedia.org/wiki/Concierto
www.histomusica.com/hitos/240_orquesta_sinfonica.html
www.es.wikipedia.org/wiki/Sonata_da_chiesa
www.es.wikipedia.org/wiki/Sonata_a_trío
www.es.wikipedia.org/wiki/Concerto_grossohttp://www.telefonica.net/web2/manueldominguezmerino/WEB/LITERATURA/ARTICULOS/PDF/Arcangelo%20Corelli.pdf

lunes, 14 de enero de 2013

Música instrumental
Piezas de contrapunto imitativo, ricercare, fantasía, fancy, capriccio y fuga.

Contrapunto imitativo:
Es un artificio que consiste en que una melodía expuesta por una de las voces aparezca después reproducida en otra o en otras al mismo o a diferente intervalo.

Ricercare:
El ricercare es un tipo de composición de música instrumental perteneciente al renacimiento tardío, aunque principalmente se usó en los comienzos del barroco. El ricercare está considerado como la composición musical precursora directa de la fuga.
La palabra ricercar significa buscar, averiguar, y muchos ricercares hacen la función de preludios para "averiguar" la clave o modo en que se desarrollará la pieza subsiguiente. Igualmente, un ricercar puede explorar las permutaciones de un motivo dado, en cuyo caso puede ir detrás de la pieza a la que sirve de ilustración. Así, el "Ricercar sopra Benedictus" desarrolla motivos musicales del motete titulado "Benedictus".
El término ricercar puede usarse también para designar un estudio que explora las características técnicas de un instrumento musical.
No resulta claro distinguirlo de la fuga, en términos estrictamente técnicos. Incluso los ricercare de Bach de la Ofrenda Musical, pueden analizarse normalmente como una fuga. Lo único que les puede dar un tinte diferente es su escritura en valores largos, queriendo asemejarse por ello a una escritura antigua.



Otra muestra, esta vez presentando un contrapunto más sofisticado y maduro, el de Bach.


Fantasía:

La fantasía o fancy es una forma musical libre que se distingue por su carácter improvisatorio e imaginativo, más que por una estructuración rígida de los temas. Así, permite al compositor una mayor expresividad musical relajando las restricciones inherentes a otras formas tradicionales más rígidas, como la sonata o la fuga.

Fantasía de carácter improvisatorio, podía tocarse con instrumentos en conjunto o como éste, para instrumento solo.

Capriccio y Fuga

Parecido estructuralmente a formas como el ricercare  la fantasía, era una  forma predominantemente instrumental, aunque existen algunos ejemplos vocales presumiblemente de tiempos renacentistas.
Durante el renacimiento y barroco temprano, solían ser piezas para teclado con una estructura fugada, caso en el cual un buen ejemplo está dado por los Caprichos de Frescobaldi, yendo a una parte más madura del  barroco, siendo concretos a mediados y finales,el capriccio solía ser parte integrante de la Suite, con una estructura emparentada con la tocatta y el preludio.



Fuga, la fehaciente evolución del contrapunto

Durante el renacimiento, se concibió la fuga como una forma basada en la imitación y reiteración de melodías en diferentes tonalidades y en el desarrollo estructurado de los temas expuestos. Cuando esta técnica se usaba como parte de una pieza mayor, nace la denominación  "  fugato y fughetta", esta última se usaba si duraba poco..
Dos pilares fundamentales sustentan la música barroca en general: a) el empleo de la frase, o tema cuya melodía y ritmo son claramente reconocibles y b) la imitación, o reafirmación de la frase, en una voz distinta a la original y en diferentes alturas. (La imitación satisface un fuerte impulso de la naturaleza humana y en la música tiene mucha importancia).
Este cambio de estilo y la proliferación de músicos que se esfuerzan en seguir las tendencias europeas en la música con la máxima solvencia favorecen el refinamiento máximo de la música, y por ende, de la fuga en esta época.
Interés rítmico de marcada independencia en cada una de las voces es la base de la fuga. En la escritura contrapuntística y en el Barroco, el ritmo es de tal importancia que la imitación de una frase es a menudo más conscientemente rítmica que melódica. Esto se debe a que el oído (el oído poco entrenado, o profano) está poco capacitado para seguir varias líneas melódicas simultáneamente, pero en cambio es tremendamente sensible para distinguir variaciones rítmicas.
Recordemos que la fuga tuvo su época dorada entre los siglos XVII y XVIII, escuchemos algunas muestras.



Bach, el máximo esplendor de la fuga.

Canzona

Dentro del maremagnum musical que se esboza en los primeros años del siglo XVII la canzona da sonare retoma las características propias de una etapa que anunciaba significativos cambios en el mundo artístico en general y musical en particular.

El origen de la canzona como preludio de los cambios que se van a producir en la música “sin voces” hay que buscarlo en los años finales del Renacimiento. Todo parece indicar que canzona al igual que sonata eran expresiones que aun pareciendo distintas eran utilizadas para designar realidades idénticas. El término sonare en italiano era conocido en España a comienzos del siglo XVI como sonada para definir la música que está destinada a ser interpretada con instrumentos, este es el caso de la canzona.

En cuanto al origen del término y la forma musical, destacadas opiniones señalan que la canzona deriva del término francés Chanson que, como es sabido, es un forma vocal francesa que dominó los ambientes cortesanos durante el siglo XVI. Posteriormente, la inercia en la transcripción de obras vocales para ser interpretadas por el laúd u órgano, le confirió la naturaleza con la que luego se manifestará. En Italia estas primeras canzonas era conocidas con el nombre de canzoni francese que luego se convertirán en canzoni(a) da sonare. De hecho, de entre las primeras canzonas instrumentales conocidas como tales se conocen las Canzoni fatte alla Francese compuestas por Claudio Merulo entre 1592 y 1611, o la colección conocida con el título de Partito de Ricercari e Canzoni alla Francese de 1606, de la que es autor Giovanni Paolo Cima.

En lo que se refiere a la estructura formal, todas responden con distinta fidalidad al clásico estilo fugado de carácter imitativo. Sin embargo, al mismo tiempo, parece advertirse en todas ellas una tendencia acentuada hacia la derivación motívica de un tema base sobre el que se elaboraba una serie de variaciones o diferencias. Incluso podían recrear secciones homofónicas. En otras ocasiones la inspiración partía de la utilización de un tema único de origen popular (es el caso de la conocida como Canzona supra La Monica de Frescobaldi que retomaba la melodía francesa original Une jeune fillette). De otra forma, podía incorporar varios temas siempre a partir de los cuales se procedía a elaborar un complejo entramando que daba paso a la introducción de un nuevo tema relacionado con el inicial o, sencillamente, se procedía a la exposición de uno radicalmente distinto. La originalidad de la canzona recae en su estilo alegre y de movimiento rápido. Estaba normalmente compuesta por varias partes o secciones incluidas dentro de un único movimiento, diferenciadas exclusivamente por cambios en el tempo (alternacia de partes lentas y rápidas) e incluso de compás (binarios-ternarios-binarios). Con todo, era el mejor ejemplo de música instrumental contrapuntística.

Sin embargo, dentro de la ambigüedad que rezuma la expresión canzona da sonare, las que se conocían intituladas bajo el nombre canzona variación fueron, por oposición a las fastuosas canzonas del maestro veneciano G. Gabrieli, músicas para ser recreadas en ambientes íntimos. Básicamente estaban compuesta por varias secciones que se iban sucediendo y que incluso se alternaban sin guardar relación alguna. Las composiciones de Gabrieli incluidas en las Symphonie Sacrae de 1597 y de las Canzoni et sonate de 1615, aunque denominadas genéricamente como canzonas e incluso sonatas y ricercares y estaban basadas en elementos comunes, poseían ciertos elementos distintivos siendo, quizá, las prácticas imitativas las que caracterizaban a estas canzonas interpretadas por varios coros de instrumentos, esto ha sido motivo para que hayan sido consideradas como grandes motetes policorales. La canzona para varios coros de intrumentos podía ser interpretada sin la necesidad del bajo continuo, sin embargo, la canzona propiamente dicha, denominada en algunos casos como sonata, compuesta para uno o dos instrumentos solistas sí necesitaba del acompañamiento del continuo. Con todo, la terminología y la definicición de este tipo de piezas es compleja en cuanto a su aplicación.

Con respecto a la instrumentación utilizada por los intérpretes, ésta era similar a la música que se recreaba, es decir, libre, abierta, cargada de imaginación y recursos. La expresión habitual en este sentido es la de per ogni sorte di stromenti y hace alusión a un amplio abanico de instrumentos de viento o cuerda. Normalmente la selección del instrumental quedaba a criterio del intérprete excepto en ocasiones en las que, como en las canzonas de Giovanni Picci de 1624, se señalaba la utilización de violines y sacabuches, cornetos o violas, criterio que respondía a la búsqueda de combinaciones raras al uso. Por algunas indicaciones contenidas en obras de Gabrieli y otros autores se sabe que también tenían cabida las cuerdas, especialmente los ya muy conocidos violines, dejando las violas bajas o violones para la realización del bajo continuo.

Las canzonas del español Bartolomeo de Selma y Salaverde publicadas en Venecia en 1638, bajo el título de El Primo Libro canzoni, fantasie et correnti consta de cinco cuadernillos algunos de los cuales sufrieron daños durante la segunda guerra mundial son un excelente ejemplo en el que se distinguen a la perfección las distintas voces a las que iban destinados. Salaverde propone originalmente sus composiciones para instrumentos de viento: flautas de pico (flauto dolce), cornetas (cornettos) y bassones (fagotes), pero también da paso a los trombones (sacabuches), instrumentos en estos momentos más ágiles y versátiles utilizados ampliamente en una gran cantidad de estilos musicales. La participación de instrumentos en voces superiores y bajas como solistas era acompañada de una sección de bajo continuo (laúd-tiorba, viola baja, clave).

Antes de mediar el siglo XVII, se intuye una clara delimitación y estructuración en movimientos de la canzona a la que comienza a denominarse como sonata. Es el caso de las sonatas para violín o cornetto de Biagio Marini. La creciente especialización de estas piezas instrumentales hará que la canzona acabe con las huellas del viejo “motete instrumental”, y a la vez ponga la primera piedra sobre la que se cimentarán las bases de la Sonata da Chiesa.











sábado, 15 de diciembre de 2012

Claudio Monteverdi

Cremona, 1567 - Venecia, 1643


Los siguientes enlaces contienen la información acerca de la vida y obras de Claudio Monteverdi:

     OBRAS:
  1.       Orfeo
  2.       Arianna
  3.       El regreso de Ulises a la patria
  4.       La coronación de Popea
  • Música sacra
  1.       Vísperas de la Beata Virgen
  2.       Selva morale et spirituale (compendio de música sacra)

Estos son algunos videos de las obras de Monteverdi:


Madrigales

Del primer libro de madrigales

Óperas

Orfeo

Ópera completa


Arianna

Lamento


El regreso de Ulises a la patria

Audio con la ópera completa


Ópera (parte 1 de 15)

La coronación de Popea

Primera parte


Segunda parte


Música sacra


Vísperas de la Beata Virgen


Selva morale e spirituale



Información adicional

  • En el documento Monteverdi.pdf encontrarán información a detalle de la vida y obras de Claudio Monteverdi.
  • El archivo Partituras_Óperas contiene fragmentos de Eurídice de Jacobo Peri, así como de Orfeo y la Coronación de Popea de Monteverdi. (La vista previa de este archivo no está disponible, pero pueden descargarlo eligiendo la opción Descargar del menú Archivo)
  • Estos son los audios del archivo de las partituras de las óperas:
Eurídice de Peri

Orfeo


La coronación de Popea

  • En el siguiente enlace podrán encontrar partituras de las obras de Monteverdi:
          http://imslp.org/wiki/Category:Monteverdi,_Claudio

viernes, 14 de diciembre de 2012

OTROS GÉNEROS VOCALES BARROCOS


OTROS GÉNEROS VOCALES BARROCOS

El estilo Barroco se caracteriza estéticamente por la preeminencia de lo emocional sobre lo racional, por el género vocal recitativo, en el cual el ritmo de la palabra determina el discurso melódico (donde “la música ha de ser sirviente de la poesía”), y por un auge de la música instrumental pura; es decir, sin relación con consideraciones ideológicas que se deriven de un texto, o funcionales como en el caso de la música de danza.

Una característica importante de este periodo fue que los detalles del arte en el Barroco no se aplicaron a la música. Se buscó en un principio desechar las complicadas líneas melódicas de la polifonía renacentista para dar lugar a la homofonía (la polifonía recuperará más tarde con Bach todo el esplendor que la ha caracterizado), dando de esta manera más fortaleza y protagonismo al texto, pues la música giraba en torno a una sola melodía bien formada y acompañada por acordes, para que fuera "entendible" el texto. Y en lo que respecta al acompañamiento, se ideó un sistema de anotación conocido como el bajo continuo, que era una parte para bajo, usualmente escrita para teclado (dado que casi todo acompañamiento en la música barroca era con órgano o clavecín), con unas cifras que señalaban las armonías exigidas.

Otros hechos importantes del Barroco musical fue el nacimiento del género operístico, la improvisación y las primeras formas instrumentales. Además, se distingue ya una clara división de la música en géneros instrumentales y géneros vocales.

Gracias al auge de la música instrumental, los géneros instrumentales alcanzan su madurez y se crean los primeros grandes géneros instrumentales: la sonata, el concierto y la suite. En el ámbito de los géneros vocales, surgen importantes géneros, los cuales, según su intención, se encuentran clasificados en música vocal profana y música vocal religiosa, pues a diferencia de épocas anteriores, la música sacra y la música profana conviven armoniosamente, formando parte de la profesión musical. Por primera vez en la historia, la música vocal e instrumental están en plena igualdad.

Tienen gran importancia la teoría de los afectos, que considera a la música como creadora de emociones, y la retórica, que transfiere conceptos de la oratoria tradicional a la composición del discurso musical del Barroco.

Dentro de la música vocal profana, la ópera, que se define como una obra de teatro musicalizada, fue considerada como el género vocal más importante del Barroco y uno de los de la música académica. Asimismo, dentro de la música vocal religiosa, junto con los géneros antiguos del motete y la misa, surgen dos nuevos géneros considerados como vehículo de transmisión de las doctrinas católicas y luteranas: el oratorio y la cantata.


En Italia aparecen grupos de intelectuales que quieren volver a la música de Grecia y Roma. A estas reuniones se les llama cameratas y una de las más importantes fue la Camerata Florentina. Sus integrantes pensaban que la música de la época griega y romana debía consistir en una única y expresiva melodía, reforzada por un sencillo acompañamiento; esto fue muy importante para el desarrollo del estilo denominado monodia acompañada (melodía acompañada de un bajo cifrado).


ORATORIO

El oratorio (del lat. oratorium = casa de oración, del lat. orare = orar), es una forma de la música clásica europea, también denominado ópera religiosa, que consta comúnmente de coros, arias y recitativos y es interpretado por solistas, coro y orquesta. Comúnmente, el oratorio tiene una trama derivada de la religión cristiana, aunque desde el siglo XIX también se han escrito oratorios de contenido no religioso. La trama de un oratorio consiste habitualmente en partes que describen las acciones de la trama y partes que comentan lo ocurrido.


Musicalmente, es considerado casi idéntico a la ópera, pero se puede diferenciar de ella en que es interpretado en forma de concierto sin representación escénica. De ese modo, la trama se representa por los textos y la música, con más énfasis en los coros y sobre un escenario sin decoración; mientras que las óperas se presentan normalmente en un teatro construido especialmente para tal fin. El oratorio normalmente se representa en una iglesia.

FORMA
  • El oratorio temprano tenía generalmente dos partes.
  • En las contemplaciones filipinas, la música servía como marco del sermón, que se daba en dos partes. La duración era de 40 - 50 minutos.
  • El texto tenía alrededor de 350 - 450 líneas en forma de un poema, comúnmente rimado.
  • Hasta mediados del siglo XVII, partes narrativas, representadas por un solista (el “testo”, del lat. testo = testigo) eran el estándar.
  • En la segunda mitad del siglo XVII, se constituyó también una forma dramática, sin partes narrativas.
  • El número de los cantantes (interlocutori) en oratorios tempranos era comúnmente 3 a 5. El canto a cinco voces deriva del madrigal italiano.
  • Surgieron partes contemplativas o de comentario que fueron compuestas para grupos o coros.
  • En su estructura, el oratorio empieza a parecerse a la ópera.
  • La secuencia de recitativo y aria reemplazó a la forma continua de la ópera inicial.
  • El elemento decisivo es el orden en pares de recitativo y aria, cuya estructura semeja a la de la ópera barroca.

ANTECEDENTES Y FORMACIÓN DEL ORATORIO

El Concilio de Trento (1545-1563) limitaba el uso de música a un marco estrecho. Solo fueron admitidos el órgano y el canto, con la condición de que no se usen de forma “exuberante” y “vana”.
En oposición del concilio, se formaron varios movimientos de reforma católica que tuvieron influencia en la vida eclesiástica del siglo XVI, entre otros la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri.

En 1600 se estrena una obra del poeta de laudes, Agostino Manni, en forma musical y escénica, la Rappresentazione di anima e di corpo.




La música es de Emilio de' Cavalieri (1550-1602). Fue escrita en el entonces “estilo moderno”, intercambiando canto de solista, ensambles y coros. Se presentan figuras bíblicas y alegóricas, como el intellecto, el consejo, el ángel de la guardia, el mundo, las almas perdidas en el infierno, las almas dichosas en el cielo. La obra contenía mucha más vida y era más intensa que las Laudes, de forma similar a la ópera que surgió en la mísma década.

Otro precursor son los madrigales sacrales de Italia, en forma de diálogo. El representante más importante fue Claudio Monteverdi con Il Combattimento di Tancredi e Clorinda, en el Libro de Madrigales no. 8 (1638).




Compositores de importancia en Italia, Austria y Francia fueron Marco Marazzoli, Domenico Mazzocchi, Pietro Della Valle, Luigi Rossi, Giacomo Carissimi, Francesco Foggia, Alessandro Stradella, Alessandro Scarlatti, Vincenzo De Grandis, Giovanni Carlo Maria Clari, Antonio Caldara, Carlo Francesco Pollaiolo, Tommaso Pagano, Donato Ricchezza, entre otros, durante los siglos XVII y XVIII.
A mediados de siglo, el oratorio se establece también en Viena, gracias a dos dignatarios venecianos con funciones musicales en la corte Giovanni Priuli (1580-1629) y Giovanni Valentini (1582-1644).

Los oratorios de Vienna del siglo XVII raramente se denominan Oratorio, sino Rappresentazione sacra al Sepolcro, Azione sacra o Componimento sacro al Sepolcro. Tienen como característica la representación escénica y la estructura de una sola parte. Varios maestros de la capilla real y compositores de ópera escribieron obras. En el siglo XVII Giovanni Felice Sances, Antonio Draghi y Giovanni Battista Pederzuoli, en el siglo XVIII Marc’ Antonio Ziani, Johann Joseph Fux, Antonio Caldara y Francesco Bartolomeo Conti. El emperador Leopoldo I también compuso varios oratorios. En la segunda mitad del siglo XVIII Georg Christoph Wagenseil, Carl Ditters von Dittersdorf, Antonio Salieri y Joseph Haydn destacan con oratorios sobre textos italianos. Los libretistas predilectos en vienna fueron Nicolò Minato, Pietro Metastasio y Apostolo Zeno.